19 de junio de 2009

Desahogo camisil

Y ahora despues de este sentimiento, de este desahogo camisil, el poema lo llevo a la practica. ¿Como conjuntarlas? ¡¡¡ESTO ES POESIA!!!

No deis mucha vuelta a las camisas... que tan solo son tres.


EleNa Martin

17 de mayo de 2009

Aceptación


A veces no queda otra opción que retirarse a tiempo y ser elegante.



EleNa Martín

7 de mayo de 2009

Llora una trompeta a solas.



¿Por qué una simple música nos puede transportar a la habitación cerrada?
Aquella donde hicimos girar la llave, tantas veces como necesitamos,
para que dentro quedara lo que dolía.


Llora una trompeta.
Sus notas ahondan sigilosamente en mi estancia cerrada,
dejando ver el blanco resplandeciente de sus paredes.
El olor, ese olor que no ha vuelto a mí.
Inexplicable para la boca, mas descriptible, claro y sencillo para mi ser.
Tan hermoso como los bosques, el mar…
¡Bálsamo encantado!
¡Envidia, desazón de las flores perfumadas!
Mi piel perdió ese perfume, ese perfume.

¿Dónde?
Anhelo olvidado, constante, dormido, palpitante...
¿Dónde te has escondido?
No despiertes este naufragio en tierra firme,
que se encuentra dormido.
El sueño bajo llave ha permanecido y
ahora, desvergonzado abres las puertas.
Las que quedaron en el exilio.


EleNa Martín

¿A Cuánto?

al 100%.
SIEMPRE AL 100%


Elena Martín

3 de mayo de 2009

¿Cómo?

Cansada,
Abatida,
Liada,
Apenada,
Mohína,
Decaída,
Agotada,
Lánguida,
Extenuada,
Contrariada,
Rendida.


EleNa Martín

¿De marmol?

¿Dónde estamos?
¿Dónde nos quedamos?
¿Qué paso de lo que fuimos?
¿A dónde viajamos?
¿Dónde estamos?
¿Qué esperamos?
¿Mudo, ciego, absorto?
Razón, sin razón,
pasado caduco,
presente sin aliento,
futuro aun ausente.
¿Dónde estamos, donde nos quedamos, ciegos, mudos, imperecederos?
¿Tiempo?
¿Tiempo?
¿Tiempo?

Estatuas sin mármol,
Que no sueñan,
Ni desean,
Ni sienten,
Pero recuerdan.


EleNa Martín

18 de abril de 2009

Ofrenda al viento


Por más que quiera.
por más que desee olvidarte.
Las palabras evocan tu nombre y el viento acerca tu espalda.
Espalda a la que me arrimo sigilosa
al no ser y no querer ser capaz de mirarte a los ojos.
No deseo que conozcas este sentimiento,
lo oculto entre miradas nada complices,
entre sonrisas para todos.
Compañero de unas horas.
¿De dónde viene ese perfume?
¿Dónde se queda la mente?
Lejano te quiero, niño,
lejana me quedo.
Mortal ensalzado, para la memoria perpetuo, hermosa ofrenda.



(Porque a veces no tenemos lo que queremos y al mismo tiempo lo cedemos.)



EleNa Martin